Ya perdí la cuenta de la cantidad de veces que me hicieron esta pregunta o alguna similar donde sólo cambia el importe 🙂

La verdad es que este post fue motivado por una pregunta parecida que una de las participantes de nuestro Curso Online hizo recientemente en el Grupo Privado de Facebook y todo el intercambio que se dio a partir de ella.

Yo creo que a medida que logramos poner en orden nuestras Finanzas y alcanzamos subir en la Pirámide del Desarrollo Financiero (mírate este post en el que te cuento sobre las etapas de madurez financiera) y llegamos a la “Comodidad Financiera”, cuando tenemos algunos excedentes, indefectiblemente surge la pregunta: ¿y ahora qué? 🙂 esperá, antes de gastarlos por no saber en qué invertirlos, quédate y seguí leyendo 😛

Esta pregunta puede surgir por primera vez, porque nunca antes habíamos logrado ahorrar una suma de importancia. Si este es tu caso, te felicito por este gran hito que marca un antes y un después en tu vida financiera, en el que te demostraste que podés domar el ímpetu consumista y diferir la gratificación instantánea… vas por buen camino!

O quizás esta pregunta te la estás haciendo nuevamente porque otra vez lograste separar ese dinero por este o aquel negocio que salieron bien y ahora se incrementan esos ahorros y cada vez esa sensación de urgencia va creciendo porque te das cuenta que tener el dinero “parado” no es lo más inteligente desde el punto de vista financiero.

En cualquier caso, respirá, no sos la única persona con este “problemita” 🙂 ya muchos pasamos por ahí. Es ahora de abrazar nuevos aprendizajes…

El camino fácil

Muchos no queremos complicarnos demasiado y tenemos ideas geniales como estas:

  • Le podría preguntar a alguien que sepa (o al menos que yo pienso que sabe)?
  • Le pregunto a Google :-), es decir, investigo un poquito y elijo aquello que me parezca más razonable, pero sin analizar demasiado, ni en profundidad, ya que no tengo ni el tiempo ni las ganas para meterle a esto
  • Tercerizo la gestión de mis excedentes: alguien seguro que ya lo está haciendo, para qué vamos a inventar la rueda…

Si te identificas con estas alternativas, no muy estratégicas para colocar tus excedentes, seguí leyendo que tu salud financiera lo va a agradecer 🙂

La realidad es que si vamos por estos lugares, lo más seguro es que terminemos apostando en lugar de Invertir. Estas son 2 cosas bien distintas:

Una apuesta es una forma de juego basado en el azar. En toda apuesta se espera obtener algún tipo de beneficio o satisfacción, si se gana, pero podría darse un escenario adverso en el que se perderá algo o todo lo apostado.

Una inversión es el acto mediante el cual se usan ciertos recursos monetarios o bienes con el ánimo de obtener unos ingresos o rentas a lo largo del tiempo. La inversión se refiere al empleo de un capital en algún tipo de actividad económica o negocio, con el objetivo de incrementarlo.

Para el lector no entrenado, estas dos cosas parecerían ser lo mismo, por eso, dejen que les cuente algunas claves:

En el caso de apostar, la definición nos habla del azar, es decir, de algo que escapa toda nuestra capacidad de entender y por ende predecir cuál puede ser el resultado. Es el caso de los juegos como loterías, el casino, las carreras de caballo.

En el caso de invertir, la cosa es diferente. En este caso, podemos hacer un análisis para balancear el Riesgo y el Retorno de la posible inversión. Entendemos que, si bien no existe certeza respecto al resultado final de la inversión, debido a que “conocemos” los riesgos y el negocio en particular, nos parece que podría funcionar y decidimos lanzarnos a la inversión. Y ojo que cuando digo “conocemos” me refiero a que somos capaces de realizar este análisis por nosotros mismos y no simplemente basarnos en la opinión de un experto que sería quien conoce. En este caso, la propiedad transitiva que nos enseñaron en la escuela, no se aplicaría 🙂

Ahora bien, fíjate que lo que para una persona sería una inversión, para otra persona podría ser una apuesta. O dicho de otro modo, una apuesta es siempre una apuesta, no importa quien la haga; mientras que una potencial alternativa de inversión sería una apuesta o una inversión dependiendo del conocimiento y análisis que quien la toma pueda hacer de ella.

Entonces, cuando lograste tus primeros excedentes y empezas a conversar con inversores y personas que están más avanzadas en este camino se abre un mundo de posibilidades y escuchas cosas como estas:

“Yo vengo invirtiendo en Forex y me va super!” (ojo con ese “vengo invirtiendo”, quizás no lleva más de una semana 🙂

“Escuché que las Opciones Binarias son una alternativa super buena con retornos jugosos”

“Yo invierto en la bolsa y compro acciones de empresas establecidas”

“A mi me fue muy bien con los bonos del Gobierno que no tienen tanto riesgo y pagan buenos rendimientos”

“Mirá, yo soy más conservador, simplemente hago un plazo fijo y por lo menos me cubro un poco de la inflación”

y así podemos seguir…

¿Qué necesito para ser un Inversor hecho y derecho?

La clave para volvernos inversores es entender lo que estamos haciendo. Acá me viene a la memoria esa idea de que para alcanzar la maestría en algo se necesitan 10.000 horas de práctica en esa disciplina. Seguro que ya escuchaste esta idea, pero vamos a bajarla un poco más. Supongamos que nos dedicamos a analizar el mercado de capitales y las empresas cotizantes, la macroeconomía y demás, digamos unas 2 horas por día. Eso significa que necesitaremos 5.000 días, o lo que serían aproximadamente 19 años asumiendo que los fines de semana nos tomamos un descanso de esta rutina, 2 décadas!!! Y ahí seguro que conseguís el título oficial de Inversor, ese que te lo da la experiencia y tus resultados, no cualquier título o certificado de esta institución académica o aquella otra. Cuando llegamos a ese nivel de dominio de un terreno, incluso nuestra intuición se pone muy filosa, se integran la lógica racional del cerebro izquierdo y la comprensión instantánea e intuitiva del derecho. En ese momento, es muy difícil embarrarla, casi que toda inversión que hagas sale bien. Suerte? Claramente no! Fueron 2 décadas de estudio, práctica y aprendizaje.

A esta altura, puedo casi escuchar lo que estás pensando 🙂

  • ¿Me estás diciendo que tengo que estudiar unos 20 años?
  • ¿y qué hago mientras tanto con mis USD10.000?
  • No habrá algún “atajo” que pueda usar?

El camino que recomiendo

Entonces, si te llama este aprendizaje, adelante! Nunca antes tuviste tan a la mano y fácil información financiera y demás herramientas para abordar tan apasionante tema como las inversiones en bolsa. Igual, mucho antes de los 20 años ya vas a estar logrando resultados interesantes y sostenibles. Recomendación: empezá de a poco, probá y cuando te empiece a ir bien, y te sientas tentado a redoblar la apuesta, quizás te convenga la prudencia y no hacerlo! Te lo digo por experiencia! Cuando empieces a ganar vas a pensar:

  • Yo nací para esto!
  • Por qué perdí tanto tiempo en la oficina si podría haber estado amasando una fortuna en la bolsa!
  • A recuperar el tiempo perdido!
  • Vamos por todo!!!

Y cosas similares, pero quiero contarte algo, ganar y perder, es parte de este juego. Y tu aprendizaje probablemente no empiece de verdad hasta que no recibas un cachetazo del mercado que te sacuda cuando menos lo esperabas y a pesar de que tus pronósticos indicaban que eso no iba a pasar… 🙂 todos pasamos por ahí. Que esto no te desaliente. Por eso, despacio, tu objetivo es ganar más de lo que perdes, simple.

Si no te llama dedicar tanto tiempo y energía a estudiar los mercados, como creo que será el caso de la mayoría de los lectores, entonces la recomendación puede venir por 2 lados…

Invertir a largo Plazo

Invertir en bolsa al largo plazo (10 años o más) deja de ser una apuesta y se transforma en una inversión, ¿por qué?

Está probado que en el largo plazo la bolsa siempre sube y cuando tu horizonte de inversión supera los 10 años las estadísticas de más de un siglo de cotizaciones muestran que los retornos son siempre positivos. Es decir, que para ganar en bolsa basta con tomar una posición a muy largo plazo. Si a eso le sumamos el hecho de ir comprando de a poco, mes a mes, seguramente compraremos a precios muy baratos, muy caros y a precios promedio. Por lo tanto, deja de ser importante el momento en que “entramos” ya que los precios se irán promediando a medida que vamos agregando dinero a nuestro portafolio de inversión.

Y por último, para simplificarte la vida, podrías invertir directamente en un índice que comprenda muchas empresas, industrias y riesgos diferentes, logrando diversificación y listo! Estrategia de inversión ganadora a largo plazo en piloto automático! Yo siempre recomiendo considerar comprar SPY que es un instrumento financiero que “replica” o copia el movimiento del indice de la bolsa americana S&P500.

 

Proteger tu Capital antes que multiplicarlo

En lugar de buscar altos retornos (que seguro implicarán altos y desmedidos riesgos), empezá por buscar retornos más bajos, de esos que te van a dejar dormir tranquilo. Fijate que te lo dice el mismo Warren Buffet, uno de los inversores más exitosos y reconocidos de todos los tiempos:

Regla 1: Nunca pierdas dinero

Regla 2: Nunca te olvides de la Regla 1

– Warren Buffet

 

Una última recomendación

Hay cosas que se pueden y conviene delegar y otras que simplemente no se podrían delegar de modo efectivo. Por ejemplo, tu alimentación no es delegable, podrías delegar la preparación de ciertos alimentos de tu dieta elegida pero el hecho de ingerirlos, no lo puedes delegar. De modo similar, la educación de tus hijos no es delegable, siempre será responsabilidad de los padres, quienes pueden delegar ciertas tareas en una institución escolar o similares, pero la responsabilidad última sigue siempre siendo de los padres, quienes eligen el colegio o la institución a la que envian a sus hijos.

Del mismo modo, la responsabilidad por el éxito de tu estrategia de inversión es tuya, no de tu asesor, ni del gurú financiero de turno, sólo tuya! Si te va bien, genial! si te va no tan bien, seguro algo vas a aprender de ello.

Algunas personas se engañan cuando creen que “delegan” sus inversiones en algún asesor o amigo “que sabe” y en realidad, como vimos, simplemente estarían apostando. Este camino pareciera “eximir” de la responsabilidad si las cosas salen mal, pero en realidad tener a quien culpar no va a devolverte el dinero que perdiste. Por eso mi recomendación es que te hagas cargo de tus inversiones, al igual que del resto de los aspectos importantes de tu vida 😉

Buenas inversiones!

 

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