Todos nos hemos topado en algún momento de nuestra vida con esas propuestas de negocio super-tentadoras o alternativas de inversión que presentaban retornos astronómicos…

Bueno, hoy vamos a ver qué se esconde atrás de estos aparentes “milagros” que nos permitirían volvernos ricos rápidamente.

Hay en las Finanzas una regla ineludible y básica que relaciona el Riesgo de una inversión con su Retorno.

El RIESGO:
Es la posibilidad de que las cosas no se den como pensábamos. Esto quiere decir que no ganemos lo que se prometía o que incluso se pierda dinero. Es algo ineludible en los negocios y las inversiones.

El RETORNO:
También llamado “rentabilidad” de un negocio o inversión es la ganancia que obtenemos por llevar adelante la inversión y que hace que nuestro capital invertido crezca y se multiplique. En un ejemplo sencillo, si ponemos dinero a plazo fijo, el retorno viene dado por los intereses que cobramos al vencimiento de dicha inversión.

El refranero popular nos recuerda:

“El que no arriesga, no gana.”

Entonces, en Finanzas existe esta regla básica que postula que “No existe Retorno sin Riesgo”, y también que “A mayor riesgo, mayor retorno”. Es decir, que existe una relación directa entre la rentabilidad (posible) de una inversión y el riesgo que corremos al colocar nuestro dinero en esa alternativa.

Entonces, es necesario entender que cuando alguien nos acerca una propuesta de negocio que presenta tasas de rentabilidad muy altas, y aunque sea una persona de nuestra confianza, la realidad es que seguramente detrás de esa alternativa de inversión hay un “riesgo alto” que deberíamos entender. Esto es siempre así, aunque nos parezca de otro modo.

El año pasado cuando estuve en Tucumán (mi ciudad natal) un amigo me consultaba sobre alternativas para invertir sus ahorros, y me comentaba que él estaba invirtiendo con una gente (a quien no corresponde mencionar) que le daban un 10% de rentabilidad. Yo pensé un minuto y le consulté si ese 10% era una tasa anual de rentabilidad, a lo que él me contestó, muy suelto de cuerpo, que en realidad se trataba de la tasa de rentabilidad mensual… 🙂 Cabe destacar que un 10% mensual es equivalente a un 214% anual!!! Esto es, si invertiste $ 10.000 luego de un año tendrías $31.384.- Al escuchar esto, le recomendé que retirara todo su dinero de inmediato de ese lugar y le expliqué lo que comento en este post. Unos meses más tarde, salió en las noticias que esta gente había estafado a muchos inversores… espero que mi amigo no haya sido uno de ellos…

Es muy normal que en el camino hacia nuestra madurez financiera, cuando empezamos a dar los primeros pasos, empecemos a tomar contacto con alternativas de inversión de las cuales no sabíamos que existían y que tengamos la tendencia de intentar “recuperar el tiempo perdido” y empezar a hacer que nuestro dinero trabaje para nosotros lo antes posible. Todo esto está bien, pero cuidado con los riesgos involucrados. Ya que se trata de nuestros ahorros, que logramos acumular seguramente con trabajo y esfuerzo y que debemos proteger siempre a la hora de invertir. Acá conviene recordar Las reglas de inversión de Warren Buffet (uno de los inversores más grandes y exitoso de todos los tiempos), quien nos dice:

Regla 1) Nunca pierdas dinero
Regla 2) Nunca olvides la Regla 1.

Para ir consolidando nuestra salud financiera es crucial que no tomemos riesgos desmedidos. Y esta medida de riesgo es personal y particular para cada uno de nosotros. Este es uno de los temas que desarrollamos en el Curso de Fitness Financiero, para conocer nuestro perfil de riesgo y nuestra tolerancia al riesgo.

La mejor manera de tener éxito en este plano es entendiendo a fondo las inversiones que realizamos. Para ello, debemos capacitarnos y desarrollar nuestra cultura financiera, entrenando nuestro músculo financiero que nos permitirá conseguir ese futuro de estabilidad y seguridad económicas que todos nos merecemos.

 

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